La obra del nuevo gasoducto que abastecerá de gas natural a miles de familias de San Rafael y General Alvear sigue su marcha. En los últimos días se completó una etapa clave: el empalme entre el ramal de alta presión y la red existente, realizado en el cruce de Granaderos e Iselín.
Los trabajos se llevaron a cabo con la técnica de “hot tapping”, un sistema que permite conectar cañerías sin cortar el suministro, lo que evitó interrupciones en el servicio de gas para los vecinos sanrafaelinos. Tras la conexión, se efectuaron tareas de compactación y relleno del suelo, habilitando nuevamente la circulación vehicular.
Más avances en distintos frentes
El proyecto también avanza en otros puntos estratégicos. En la Planta de Regulación Intermedia (PRI), ubicada cerca del arco de ingreso a San Rafael, se están completando los trabajos eléctricos y el montaje de pararrayos, junto con la colocación del techo sobre la cámara reguladora.
Paralelamente, en la Estación de Separación, Medición y Odorización (ESMO) —situada a pocos metros del empalme con el gasoducto internacional Gasandes— se están ejecutando bases de hormigón y nuevas instalaciones eléctricas.
Mientras tanto, a lo largo del tramo principal de 36 kilómetros, continúan las pruebas de limpieza de cañerías, válvulas de bloqueo y control de presión, pasos necesarios antes de su puesta en funcionamiento definitiva.
Ficha informativa
Obra: Nuevo gasoducto San Rafael – General Alvear
Último avance: Empalme en Iselín y Granaderos
Técnica utilizada: “Hot tapping” (sin corte del suministro)
Tramo total: 36 km
Otros puntos en obra: PRI (Ingreso a San Rafael) / ESMO (cercanías de Gasandes)

